Se iniciaron las consultas solicitadas a México por su política energética de manera virtual, debido a que se contraponen al Tratado comercial México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), con el fin de que se llegue a un acuerdo y no exista la controversia.

En esta reunión lo que buscan los países involucrados es poner en la mesa sus preocupaciones y las posibles soluciones.

Ante la reunión, la secretaria de EconomíaTatiana Clouthier afirmó que no debe existir pánico, ni deben existir escenarios catastróficos, recordó que la consulta es un mecanismo para resolver las diferencias entre los países, con una solución técnica, dentro de la medida de lo posible.

Luis Miguel González, director editorial del periódico “El Economista”, destaca que el posible peligro sería que Estados Unidos, pareciera que quiere pruebas mucho más contundentes de México sobre que se entienden sus preocupaciones.

¿Cuáles son las preocupaciones de Estados Unidos por las acciones de México?

La dificultad o la imposibilidad que tienen las empresas de Estados Unidos y Canadá para poder operar en territorio mexicano, sin enfrentar trabas administrativas sin encontrar un entorno que esté favoreciendo a Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE).

 La expectativa por la postura de México el próximo 16 de septiembre

El presidente, Andrés Manuel López Obrador, indicó que dirá cuál es su postura sobre los reclamos de Estados Unidos a México por el T-MEC.

De acuerdo con Luis Miguel González, la decisión del Gobierno Mexicano es colocar un equipo técnico desde la Secretaría de Economía, apoyado en lo político exterior por la cancillería.

Menciona que, en una primera impresión, México si buscara un acuerdo, por ello es que formaron un equipo especializado con las características mencionadas.

Luis Miguel González destaca que, a estas alturas, el T-MEC es más relevante para la economía mexicana que toda la industria energética.

Subraya que el sector petrolero y energético en el país, vale un estimado del 7% al 8% del Producto Interno Bruto (PIB) y el comercio con Estados Unidos, vale alrededor del 30% o 35% del PIB.

Por lo que es necesario que se busque la forma en la que sean compatibles ambas cosas.

¿Cuál sería la mejor solución?

Lo mejor sería incluir las posibilidades de dejar ingresar capitales del extranjero, por el tamaño de las inversiones necesarias que se requieren para cumplir con las necesidades y transformar al país, como son las tendencias mundiales de energía limpias.