El martes se registró una balacera en San Miguel Topilejo, en la alcaldía Tlalpan de la Ciudad de México (CDMX), que dejó cuatro policías heridos, uno de gravedad, y 10 personas detenidas.

Al respecto, Gerardo Rodríguez Sánchez Lara, experto en temas de seguridad, recuerda que la frontera sur de la capital del país es estratégica para “todo el tráfico ilegal” de armas, drogas y hasta autopartes.

“Por la frontera sur de la CDMX pasa desde Guerrero hasta Oaxaca, Chiapas y la frontera con Centroamérica, todo el tráfico ilegal: desde drogas, personas, automóviles. El robo de autopartes ha sido una parte muy importante de este trasiego ilegal de mercancías y de personas”.

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara.

El experto señala que el cártel de Guadalajara y posteriormente el de Sinaloa, siempre supieron que esta parte estratégica del centro del país era muy importante para las actividades ilícitas.

“Por eso, el cártel de los Beltrán Leyva operó por muchos años en esta zona. Fue desarticulado y se crearon diversas bandas criminales y por eso es natural que “Los Chapitos” tengan lazos y conexiones con estas bandas”.

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara.

Para Sánchez Lara, quien es profesor e investigador del Departamento de Relaciones Internacionales y Ciencia Política de la Universidad de las Américas Puebla, la frontera sur de la CDMX es un “pequeño triángulo dorado”.

“En la zona confluyen las soberanías de tres estados: Morelos, una entidad muy frágil en términos políticos y sociales. El sur de la CDMX, que es una zona de las más pobres e inhóspitas, pero también conviven con la frontera del Estado de México”.

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara.

Para el experto, desde esta zona, comienza la “tierra caliente” y la conexión con la frontera con Guerrero.

“Es una zona muy importante para la producción de drogas como la goma de opio, que se ha convertido en una de las más importantes de exportación hacia Estados Unidos”.

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara.

Sobre Topilejo, el académico señala que es una zona muy complicada, pues hay mucha marginación y su población depende de mercados ilegales o informales que operan en la salida de la CDMX hacia Cuernavaca.

“Es una zona que fue creciendo de manera muy desordenada, en donde los grupos criminales de la CDMX y de otros estados han querido hacer un paraíso criminal”.

Gerardo Rodríguez Sánchez Lara.