El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, realizó una visita al este de Ucrania, la primera desde el inicio de la invasión armada rusa, y aprovechó para anunciar la destitución de un alto mando de seguridad, jefe de los Servicios Secretos de ese país.

Vestido con atuendo militar de color caqui y un chaleco antibalas, el presidente ucraniano inspeccionó la destrucción en Járkov, así como vehículos inutilizados al borde de la carretera, informó la agencia AFP.

Aunque el mandatario no citó el nombre del funcionario destituido, ni las razones de su despido, los medios ucranianos lo identificaron como Roman Dudin, director de los Servicios de Seguridad de la región de Járkov.

Zelenski no salía de Kiev desde febrero

El presidente Volodimir Zelenski había permanecido en la capital Kiev desde que el presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó la invasión contra Ucrania el 24 de febrero.

Járkov, la segunda ciudad de Ucrania ubicada en el noreste, fue bombardeada casi a diario al inicio del la ofensiva. Pero los ataques disminuyeron hace algunas semanas con el agrupamiento de las tropas rusas con el objetivo de centrarse en el Donbás, en el este.

Rusia reivindicó el sábado la toma de la localidad clave de Limán, un avance que acentúa la presión contra Lyssychansk y Severodonetsk.

“En esta guerra, los invasores tratan de obtener un resultado, el que sea. Pero deben comprender desde hace tiempo ya que defenderemos nuestra tierra hasta el final”.

Volodimir Zelenski.

Zelenski intervendrá este lunes en la cumbre europea en Bruselas, donde se reunirán los líderes de los 27 Estados miembro para tomar una decisión sobre un eventual embargo al petróleo ruso.

Presidente ucraniano ya piensa en “reconstrucción”

Durante su viaje a Járkov, Zelenski habló sobre los planes de reconstrucción con las autoridades locales. Según él, hay una posibilidad de que las zonas devastadas por los combates “tengan una nueva cara”.

Las autoridades locales contabilizan más de 2 mil casas destruidas por los ataques rusos en la región. En Járkov sin embargo, los clientes empezaban a regresar al famoso café Crystal, que reabrió sus puertas a finales de abril.

Los residentes se acercan para tomar café, comer algo o probar el helado “Biloshka”, una especialidad de la casa, que se lleva sirviendo desde los años 60.

“Necesitamos mantener el empleo. La ciudad está volviendo a lo que era poquito a poco”.

Alyona Kostrova, dueño de café en Járkov.

El menú se ha recortado por problemas de abastecimiento y el local funciona con una plantilla reducida. El ambiente es muy distinto en Saltivska, un barrio lejos del centro donde aún caen misiles rusos.

“Vengo una vez a la semana” para vender cosas, dijo Volodimir Svidlo. El hombre, de 82 años y que no tiene pensión, vive de lo que cosecha en su jardín y para llegar a fin de mes, vende cebolla, neldo y flores.