Rusia violó su promesa de tregua” en la acería Azovstal de Mariúpol (sureste), último reducto de la resistencia ucraniana en esta ciudad portuaria devastada por los bombardeos, afirmó el jueves un comandante del batallón Azov, que defiende el lugar.

“Los rusos violaron su promesa de tregua y no permiten la evacuación de los civiles” que siguen refugiados con los combatientes en la parte subterránea del complejo industrial, dijo Sviatoslav Palamar, subcomandante del batallón, en un video publicado en Telegram.

Poco antes, Rusia había afirmado que los corredores humanitarios “funcionaban” en la acería y que el ejército respetaba el alto el fuego acordado.

“Hace tres días, el enemigo irrumpió en el territorio de Azovstal, donde continúan los violentos y sangrientos combates”, añadió Palamar, lo que confirmaba unas declaraciones de la víspera del comandante del batallón Azov, Denis Prokopenko.

Un consejero presidencial, Oleksii Arestovych, aseguró el jueves en la televisión ucraniana que las “fuerzas rusas entraron ayer” (miércoles) en la fábrica.

Tenemos muchas informaciones, a menudo contradictorias” sobre la situación actual, añadió, negándose a dar informaciones más precisas.

En su video, Palamar elogió de nuevo “la resistencia” y “el heroísmo” de los últimos combatientes atrincherados en el complejo.

Frente a esta situación “crítica”, pidió ayuda a la comunidad internacional y al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, para “evacuar a los civiles” que quedan –unos 200, según el alcalde de la localidad– y a los militares “heridos, agonizantes por la falta de tratamientos médicos adecuados”.