Taiwán no actuará “tan cruelmente como China imponiendo drásticas medidas de confinamiento, pese al aumento de contagios de COVID-19, declaró el primer ministro de la isla, Su Tseng-chang.

“No confinaremos el país y las ciudades tan cruelmente como China“, declaró el primer ministro a periodistas, antes de una reunión gubernamental sobre la prevención de la pandemia.

“Los países de todo el mundo se han reabierto para vivir con el virus. Taiwán continuará avanzando hacia (la posibilidad de vivir normalmente) y entrará progresivamente en una nueva fase de prevención de epidemias”, declaró Su Tseng-chang, del partido gobernante, que impulsa la independencia del territorio.

Taiwán registró el jueves más de 10,000 nuevos casos por primera vez desde que comenzó la pandemia. El domingo se reportaron 16,936 casos.

Durante los dos primeros años de la pandemia, Taiwán tuvo bajas tasas de contagios debido al cierre de fronteras y a estrictas reglas de cuarentena.

Los contagios están repuntando, pero los dirigentes anunciaron que seguirán el ejemplo de países que pasaron de la estrategia “cero COVID” a la aceptación de un aumento de casos.

China sigue siendo la única economía importante que se aferra a una estrategia draconiana de eliminación de COVID-19 con severos confinamientos.

Casi el 80% de la población en Taiwán -de 23 millones de habitantes- ha recibido dos dosis de la vacuna y el 58% la de refuerzo.

Desde el comienzo de la pandemia, la isla ha registrado unos 133,000 casos y 868 muertes.

La isla, que se rige por normas democráticas, es considerada por China como parte de su territorio que un día debe ser recuperado, por la fuerza, si fuera necesario.