La abogada del caso de los perros rescatistas de la Cruz Roja buscará un juicio oral que se podría llevar a cabo en junio o julio

El primer juicio por un caso de maltrato animal en Querétaro se podría realizar en 2022. Mónica Huerta, la abogada del caso de los perros rescatistas de la Cruz Roja Mexicana, Athos y Tango, quienes fueron envenenados en junio de 2021, dio a conocer que el próximo 16 de mayo se llevará a cabo una audiencia intermedia y que posteriormente se solicitará la apertura de un juicio oral, cuya realización podría darse entre los meses de junio y julio.

Aunque el presunto responsable de los hechos fue aprehendido el 5 de julio de 2021, 22 días después de que la Fiscalía General del Estado (FGE) de Querétaro abrió una carpeta de investigación por el envenenamiento de los canes, el imputado fue puesto el libertad por un juez, pues el sujeto argumentó que recibió amenazas en sus redes sociales.

“El señor se sustrajo de la justicia 20 días, se fue de su casa al día siguiente y tuvo que ser conducido a través de una orden de aprehensión, pero su argumento ante la juez fue que tenía temor, porque en las redes lo estaban atacando y por eso se fue. Eso fue suficiente para que lo dejaran en libertad”.

El 13 de junio de 2021 se abrió la carpeta de investigación a raíz de una denuncia que presentó Edgar Martínez, cuidador de Athos y Tango, en la que se refirió que los canes fueron envenenados con salchichas por un sujeto en la colonia Panamericano de la capital queretana.

De acuerdo con la litigante, la pena que establece el Código Penal por el delito de maltrato animal con la agravante de métodos crueles es de 4.5 a 7.5 años por cada uno de los animales. No obstante, añadió que también se esta considerando una sanción por las lesiones que el imputado infligió a Balam, otro de los perros rescatistas a bajo el cuidado de Martínez, por lo que, en caso de resultar culpable, el acusado podría purgar una condena de entre 10 y 15 años de prisión.

Athos, un perro de raza Border Collie, especialista en búsqueda y rescate, estaba certificado internacionalmente ante la Organización Internacional de Perros de Búsqueda y Rescate (IRO), y participó con la Cruz Roja en labores de búsqueda de personas sepultadas tras el sismo del 19 de septiembre de 2017 en la Ciudad de México. Tango, también era un can rescatista integrante de la Cruz Roja Mexicana.