En las improvisadas fosas comunes o en medio de las calles, los cadáveres están en todas partes en la ciudad ucraniana de Bucha, al noroeste de Kiev, Ucrania, donde los habitantes siguen llorando a sus muertos tras la retirada de las tropas rusas.

El presidente de Ucrania Volodimir Zelenski dijo que los dirigentes rusos debían ser considerados responsables de “asesinatos” y “torturas” en Bucha, donde los macabros descubrimientos han generado indignación en Europa Estados Unidos.

Liuba, de 62 años, lleva a un vecino hacia una empapada trinchera detrás de una iglesia de cúpulas doradas. No tiene fuerzas para ver si su hermano yace en algunas de las fosas comunes, como algunos rumores le han indicado.

Unas 57 personas han sido enterradas de forma somera en esta fosa común, afirma un empleado de la ciudad, pero solo parte de ellos están a la vista.

Algunos están en bolsas mortuorias. Otros, portando atuendos civiles, han sido parcialmente enterrados en las fosas comunes. Se ve emerger de la tierra, en extrañas posiciones, una pálida mano, un pie calzado con una bota, expuestos a los copos de nieve que caen sobre esta localidad del extrarradio de la capital.