Vladimir Putin anunció el miércoles que Rusia dejará de aceptar pagos en dólares o euros por los suministros de gas a la Unión Europea (UE) y dio a las autoridades rusas una semana para aplicar el nuevo sistema en rublos.

“He tomado la decisión de aplicar un conjunto de medidas para pasar al pago en rublos de nuestro gas suministrado a países hostiles”, dijo el presidente ruso en una reunión de gobierno, y explicó que se trata de una reacción a la congelación de activos rusos por parte de países occidentales.

En ese contexto, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, dijo que si los países occidentales imponen un embargo a los hidrocarburos rusos el mercado se hundirá y los precios serán “imprevisibles”.

“Está absolutamente claro que sin los hidrocarburos rusos, si se imponen sanciones, los mercados del gas y del petróleo se hundirán. El aumento del precio de los recursos energéticos puede ser imprevisible”, dijo Novak, responsable de Energía, ante la Duma, la cámara baja del Parlamento.

También calificó de “sin sentido” la decisión de no poner en servicio el gasoducto Nord Stream 2, que ya está construido.

“Los precios de los productos petrolíferos, por ejemplo en Alemania, han aumentado hasta un 40%. El precio del gas ha llegado a veces hasta los 4 mil dólares por mil metros cúbicos. Y éste no es el final”, advirtió el viceprimer ministro.

Desde finales de 2021, los precios del gas se han disparado en Europa y muchos acusan a Rusia de provocar escasez deliberadamente para intentar que se ponga en marcha el polémico gasoducto Nord Stream 2, que Alemania decidió suspender cuando empezó el conflicto en Ucrania.

Negociaciones entre Rusia y Ucrania son “difíciles”

Las conversaciones entre Rusia y Ucrania son “difíciles”, declaró el miércoles Mijailo Podoliak, principal negociador ucraniano, el mismo calificativo que había usado poco antes la parte rusa.

“Las conversaciones son difíciles porque la parte ucraniana tiene posiciones claras y de principio”, dijo Podoliak, en comentarios por escrito enviados a los periodistas.

Un poco antes, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, también calificó las negociaciones de “difíciles”, al tiempo que acusó a los ucranianos de “cambiar constantemente de posición” y a Estados Unidos de obstaculizarlas.

“Es difícil librarse de la impresión de que nuestros socios estadounidenses les llevan de la mano”, dijo Lavrov, en un discurso ante estudiantes.

“Los estadounidenses parten simplemente del principio de que no es provechoso para ellos que este proceso termine rápidamente“, añadió.

Tras varias rondas presenciales sin avances, las dos partes reanudaron las conversaciones por videoconferencia el 14 de marzo, y las discusiones siguen “de manera permanente y en línea”, según Podoliak.