El presidente Joe Biden anunció este martes un embargo sobre la importación estadounidense de petróleo y gas rusos, para aumentar las sanciones impuestas a Rusia y “asestar otro duro golpe” al presidente Vladímir Putin.

“Hoy, anuncio que Estados Unidos está apuntando a la principal arteria de la economía rusa. Vamos a prohibir todas las importaciones de petróleo, gas y energía rusos”.

Joe Biden, presidente de Estados Unidos.

Esta decisión se tomó “en estrecha coordinación” con los aliados de Estados Unidos, dijo, en un momento en que los países europeos, mucho más dependientes de los hidrocarburos rusos, se resisten a adoptar igual medida.

Rusia representa menos del 10% de las importaciones estadounidenses de petróleo y productos derivados del crudo, lo que significa que el impacto en la economía más grande del mundo sería más fácil de soportar.

Pese a que los estadounidenses están preocupados por la inflación, y ahora por el aumento de los precios del petróleo, lo que merma la popularidad de Biden entre los votantes, la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, apoya este embargo y un aumento de los aranceles sobre otros productos rusos para “aislar aún más a Rusia de la economía global”.

Pero también está a favor de tomar medidas para bajar los precios del petróleo, incluida la liberación de más crudo de la reserva estratégica de Estados Unidos.

“Permítanme ser clara: Estados Unidos no necesita elegir entre nuestros valores democráticos y nuestros intereses económicos”, afirma en una carta dirigida a los congresistas.

Los precios del petróleo han subido alrededor de un 30% tras la invasión rusa de Ucrania y el crudo Brent rondaba este martes los 130 dólares.

Se dispara precio del petróleo por prohibición a importaciones de Rusia

El precio del barril de Brent, petróleo de referencia en Europa, subió más de 5% el martes, anticipando un embargo de crudo ruso en Estados Unidos.

La perspectiva de que Estados Unidos, el mayor consumidor mundial de oro negro, tenga que prescindir de las extracciones rusas a causa del conflicto en Ucrania impulsó el precio del Brent a 130.59 dólares (+5.99%) hacia las 14h50 GMT.

Por su parte, el barril de West Texas Intermediate (WTI) estadounidense para entrega en abril ganaba 6,72%, hasta los 127.42 dólares.

Tras una corta calma en la mañana del martes, los precios volvieron a acercarse a sus récords desde 2008, alcanzados ya el lunes con 139.13 dólares para el Brent y 130.50 dólares para el barril de WTI.