Ahora que el anuncio de las autoridades de Salud coloca a la mayoría de los estados en semáforo epidemiológico verde, a excepción de Querétaro, entidades como la CDMX o el Estado de México regresan a la normalidad, pues los números de la pandemia del nuevo coronavirus COVID-19 han descendido.

Ello significaría que ante la proximidad de la Semana Santa, actividades como el turismo se reactiven; por esta razón, te aconsejamos, en estas vacaciones de Semana Mayor, darte una escapada y disfrutar de cinco cascadas espectaculares que tiene nuestro país, y de paso te refrescas, pues ya se siente el calorcito.

Recuerda que también, ante la coyuntura de las próximas vacaciones de Semana Santa, estos sitios podían ayudarte a olvidar un poco del encierro y gozar de los espacios abiertos, eso sí, con todas las medidas de protección sanitarias.

A la caída desde cierta altura del agua de un río u otra corriente, o al despeñadero de agua, se le suele llamar cascada, caída, catarata, salto de agua; esta caída del agua se considera uno de los espectáculos más bellos de la naturaleza, pues además de la parte visual, el cuerpo se relaja y se carga de energía.

En nuestro país somos afortunados, pues contamos con muchos lugares así, hay cascadas para todos los gustos, hoy sólo te recomendaremos cinco de las cascadas más espectaculares.

Tamúl, en San Luis Potosí

San Luis Potosí es uno de los estados con mayor cantidad de cascadas, y la joya de las cascadas potosinas, a decir de los viajeros, es la cascada de Tamúl, que en lengua teenek significa lugar de cántaros. Imagínate observar  y escuchar esta caída de agua, cuya altura es de 105 metros y que en época de lluvias puede alcanzar una cortina de varios cientos de metros de ancho, a estos atractivos debes sumar el color azul turquesa de sus aguas.

En esta maravilla natural de San Luis Potosí puedes practicar rappel; si quieres tener una mejor visita, está el mirador que se halla a orillas del río Gallitos, el cual alimenta la cascada y es el centro donde se inicia la actividad.

Si eres intrépido y te animas, podrías descender por un costado de la cortina de agua. Para los amantes de la adrenalina se recomienda el descenso en balsa  y kayak. Algunos visitantes sugieren visitar la cueva de agua de más de 40 metros de profundidad.

Cola de Caballo, en Nuevo León

Este lugar es una visita obligada para todos aquellos que frecuenten el estado de Nuevo León; la cascada Cola de Caballo, ubicada en el municipio de Santiago, a unos 30 minutos de Monterrey, se encuentra dentro del parque estatal que lleva el mismo nombre.

Existe una larga tradición de fines de semana para todos los regios, y cómo no, si vas a observar una caída de agua de una altura de 28 metros, pero también se convierte en el epicentro para aquellos amantes del turismo de aventura.

Si quieres tomar la foto para tu Instagram, te ayudarán las escalinatas y miradores desde donde podrás capturar el mejor ángulo de este espectáculo natural. El lugar también ofrece la oportunidad de paseos en bicicleta de montaña, a caballo o en cuatrimoto, allí puedes rentar y conocer las opciones.

Si aún tienes energía, no te pierdas las tirolesas que te permitirán admirar el paisaje, o de plano, si tienes mucha energía, pregunta por el bungee. Puedes completar tu visita en la zona comercial, donde encontraras artesanías y otros recuerditos. El horario del parque es de 9:00 a 19 horas.

Salto de Eyipantla

Uno de los lugares mágicos de Veracruz sin duda es el conocido como Salto de Eyipantla, a poco más de media hora de San Andrés Tuxtla; se alimenta del río Grande de Catemaco y es el lugar donde, a decir de los visitantes, se le nombra como la casa del dios Tláloc, pues según la tradición aquí gobernó.

Tiene una altura de 60 metros y resulta impresionante escuchar la caída de agua y la conjunción con la naturaleza que existe en la zona; para llegar a la cascada los visitantes deberán ascender por 244 escalones.

Su nombre, según los lugareños, deriva de tres vocablos eyi (tres), pantli (barranco) y tla (agua). No puede faltar además de la foto de la cascada, la contemplación y la postal desde el puente colgante. Por cierto, como dato interesante, en este escenario se filmaron algunas escenas de la cinta “Apocalypto”, que dirigió Mel Gibson.

Cascada Basaseachi

Esta vista te sorprenderá, pues la caída de agua, según la página del Gobierno de Chihuahua, tiene 246 metros de caída libre sobre la Barranca de Candameña, por lo que era necesario incluirla dentro de este listado de cascadas espectaculares.

La cascada de Basaseachi, dentro de este Parque Nacional de México, conocido por la caída de agua que le da su nombre, está considerada como la segunda más alta del país, destaca por sus bellezas naturales como bosques de pinos, encinos, acacias, alisos y especies de agave.

El mejor sitio para capturar tu fotografía para Instagram, sin duda, es el mirador que se halla al descender la barranca, que según los vecinos tiene más de mil 500 metros de profundidad.

Cerca existe otra caída de agua llamada cascada de Piedra Volada dentro de la barranca de Candameña.  Se encuentra en la Sierra Madre,  en el municipio de Ocampo, cerca de Basaseachi y a más de 250 kilómetros de Chihuahua; en febrero de 1981 se le declaró como Parque Nacional Cascada de Basaseachi.

El Chiflón, en Chiapas

Cerramos estas cascadas espectaculares del país con la cascada el Chiflón, en Chiapas, que forma parte de una cadena de caídas de agua formadas por el cauce del río San Vicente; la más notoria, la conocida como Velo de Novia, con una caída de 120 metros de altura.

Al sitio se le conoce como chiflón porque al caer el agua, pareciera, al tener contacto con el aire, como si éste chiflara. El ascenso de más de 900 escalones sirve para acostumbrarte a este sonido y para disfrutar del paisaje.

Otras de las cascadas que también atraerán tu atención son El suspiro, La corona, Ala de ángel y la Cueva de los murciélagos.

Para llegar a admirar la zona de El chiflón puedes tomar desde Comitán la carretera Panamericana federal 190 y a 5 kilómetros incorporarte a la carretera estatal hacia Tzimol; si sales de Tuxtla Gutiérrez, toma la carretera Panamericana 190 y entonces con la carretera 101 hacia Venustiano Carranza hasta llegar a Pujiltic, luego tomar rumbo a la localidad de Francisco Villa para tomar camino hacia la entrada al Chiflón.