Este lunes por la tarde comenzó una tercera ronda de negociaciones ruso-ucranianas en la frontera entre Bielorrusia y Polonia, que estarán centradas, según el jefe de la delegación rusa, Vladimir Medinski, en los corredores humanitarios.

Sin embargo, las expectativas no son buenas. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha puesto como condición previa la aceptación por parte de Kiev de todas las exigencias de Moscú, especialmente la desmilitarización de Ucrania y un estatuto neutral para el país.

El ejército ruso anunció este lunes la suspensión temporal de ataques en algunas zonas “con fines humanitarios” y la apertura de corredores humanitarios para evacuar a civiles de Kiev, Járkov, del puerto sitiado de Mariúpol y de la localidad de Sumy, cerca de la frontera rusa.

Pero la mitad de estos corredores se dirigen a Rusia y Bielorrusia y el gobierno ucraniano rechazó de pleno la propuesta.

“No es una opción aceptable”, dijo la vice primera ministra ucraniana, Iryna Vereschuk. Los civiles evacuados de las ciudades de Járkov, Kiev, Mariúpol y Sumy “no irán a Bielorrusia para luego tomar el avión e ir a Rusia”, advirtió.

Ucrania y Rusia reanudan negociaciones

El presidente francés, Emmanuel Macron, que habló con su par ruso el domingo, acusó a Putin de hipocresía y cinismo por su propuesta.

“No conozco a muchos ucranianos que tengan ganas de ir a refugiarse a Rusia (…) Todo esto no es serio. Es de un cinismo moral y político que me parece insoportable”, dijo Macron en una entrevista emitida por la cadena televisiva.

Por su parte, el representante ruso en las negociaciones entre Moscú y Kiev acusó a Ucrania de impedir la evacuación de civiles de zonas de combate y de “usar [a los civiles] directa e indirectamente incluso como escudos humanos, lo que es claramente un crimen de guerra”.

Ucrania rechazó los corredores humanitarios que evacuarían civiles hacia Rusia y Bielorrusia tal y como había propuesto Moscú, una cuestión que ocupará buena parte de la tercera ronda de negociaciones entre los dos países que comenzó el lunes por la tarde en Bielorrusia.