En el estado de Guanajuato, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) conformó una comisión para atender, restaurar e identificar a los cuerpos momificados del Panteón de Santa Paula, mejor conocidos como “Las Momias de Guanajuato”.

  • A través de un comunicado, el INAH detalló que se trata de cuatro especialistas en las disciplinas de Antropología Física y Conservación.

¿Por qué el INAH conformó la comisión para atender a las Momias de Guanajuato?

El equipo está integrado por las y los especialistas en restos humanos momificados María del Carmen Lerma Gómez, Israel David Lara Barajas, Ilán Leboreiro Reyna y Leslie Julieta Cabriada Martínez, el cual es coordinado por el titular de la Dirección de Antropología Física (DAF) de la institución, Juan Manuel Argüelles San Millán.

Argüelles destaca que dichos cuerpos momificados adquieren importancia no sólo por su preservación natural, sino por tratarse de habitantes de la antigua ciudad de Guanajuato, cuyos restos han perdurado y poseen características únicas que permiten contar su historia.

Asimismo, el antropólogo físico refiere que en el transcurso de poco más de 100 años, los cuerpos de esas personas perdieron la ropa que les cubría y no recibieron los cuidados especiales para su conservación, resultando en su deterioro.

De la misma manera, el especialista detalló que fueron despojados de su identidad, de manera que sus nombres han sido sustituidos por sobrenombres que el imaginario popular les asignó: “El ahogado”, “La china” y “La bruja”, por mencionar algunos.

Estos cuerpos momificados han adquirido un alto valor turístico para la ciudad, dejando en un segundo término que son cuerpos de personas que poseyeron un nombre, una edad, que tuvieron y, quizá, aún tienen familia, señala el especialista del INAH.

Buscan devolver su identidad a las Momias de Guanajuato

Actualmente, el INAH trabaja en un proyecto de investigación para devolverles su identidad y, con ello, dignificar a cada uno de los cuerpos, que se ha vuelto una necesidad prioritaria para otorgar valor patrimonial y destacar su relevancia para el conocimiento y memoria del pasado guanajuatense.

Juan Manuel Argüelles San Millán señala que el compromiso del equipo de investigadores es total e imparcial, y trabajará por y para el patrimonio, con todos los requerimientos éticos y profesionales que el caso amerita.

Cabe resaltar que los especialistas ya han realizado una primera estancia en la ciudad de Guanajuato, obteniendo información con la que elaborarán el plan de trabajo.

 

La tarea incluirá una búsqueda exhaustiva en diversos archivos estatales, municipales y parroquiales, para cotejar la información obtenida de cada uno de los cuerpos albergados en el Museo del Panteón de Santa Paula y el parador turístico Sangre de Cristo.

La metodología propuesta es precisa y busca obtener un diagnóstico de conservación de los cuerpos momificados, recuperar los antecedentes de cada uno para que, en la medida de lo posible, se pueda identificar y conocer su fecha de defunción, y junto con otros datos científicos determinar su estatus patrimonial, destacando, ante todo, la intención de dignificar y salvaguardar este peculiar e importante patrimonio, finalizó el antropólogo.