Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, invocó el lunes poderes de emergencia para poner fin a protestas contra las medidas sanitarias para frenar el COVID-19 que la Policía teme se tornen violentas.

“El Gobierno federal ha invocado la Ley de Emergencias para complementar la capacidad provincial y territorial de hacer frente a los bloqueos y ocupaciones”.

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá

En conferencia de prensa, el primer ministro de Canadá aseguró que en esta etapa no se desplegarían militares. Estas medidas estarán limitadas “en el tiempo y geográficamente”, precisó. En su consideración, no deben tomarse “a la ligera” y remarcó que “los bloqueos ilegales hacen mal a los canadienses y deben terminar”.

Varios de los 13 Gobiernos provinciales y territoriales se manifestaron reacios a recurrir a esa ley para amainar las protestas, pero Justin Trudeau explicó que serán aplicadas “únicamente donde sea necesario”.

Mediante esta Ley de Emergencias, el Gobierno de Canadá puede ordenar que se suspendan las cuentas financieras de entidades sospechosas de alentar los bloqueos de rutas u ocupaciones ilegales.

Los bancos y otros proveedores de servicios financieros podrán congelar o suspender inmediatamente una cuenta sin la necesidad de una orden judicial.

Si su camión es utilizado (en un bloqueo), su cuenta será congelada y sus seguros suspendidos“, había explicado la ministra de Finanzas, Chrystia Freeland.

La situación en Canadá

Este lunes continuó la tensión en Canadá pese al desbloqueo de un estratégico puente con Estados Unidos, empujando a Ontario a anunciar el abandono del pasaporte de vacunas y al primer ministro Justin Trudeau a considerar la activación de medidas urgentes.

El primer ministro de Ontario, Doug Ford, anunció que esa provincia abandonará el pasaporte de vacunación contra el COVID, blanco de protestas desde fines de enero.

“Vamos a deshacernos de los pasaportes”, dijo Ford en conferencia de prensa, al afirmar que la gran mayoría de las personas estaban vacunadas y que ya pasó el pico de casos provocado por la variante Ómicron.

El fin de las medidas sanitarias es exigido por un movimiento de protesta que incluyó bloqueos fronterizos y que desde hace más de dos semanas paraliza la capital federal, Ottawa, ubicada en Ontario.

La provincia, la más poblada de Canadá, había vuelto a imponer a fines de diciembre, al igual que otras regiones del país, medidas muy estrictas ante el aumento de los contagios.

Ford dijo estar “listo” para acelerar el “plan de reapertura” y que a partir del 17 de febrero se eliminaran las medidas, “excepto en las salas de conciertos, teatros y eventos deportivos, que tendrán un tope del 50%”.

Ottawa ha sido epicentro de las protestas. El sábado, la Policía dijo que unos 4 mil manifestantes seguían ocupando el centro de la ciudad, en el tercer fin de semana de la movilización.