Estados Unidos (EU) suprimirá los derechos de aduana sobre una cuota de importaciones de acero japonés, la más reciente iniciativa de Washington para resolver los diferendos comerciales heredados de la era Trump, anunciaron el lunes funcionarios estadounidenses.

“Este acuerdo va a reforzar la industria siderúrgica estadounidense y va a garantizar que su mano de obra siga siendo competitiva, ofreciendo un mejor acceso al acero menos costoso”, declaró la secretaria de Comercio, Gina Raimondo, en un comunicado.

Además, señaló que el acuerdo contribuiría a resolver “una fricción mayor” con Japón, uno de los aliados “más importantes” de Estados Unidos.

Japón es uno de los muchos países a los que el expresidente republicano Donald Trump les había impuesto, en junio de 2018, derechos de aduana adicionales del 25% sobre el acero y del 10% sobre el aluminio.

El acuerdo anunciado el lunes debe entrar en vigor el primero de abril y cubre una cuota anual de 1.25 millones de toneladas métricas de acero japonés, precisó un responsable del departamento estadounidense de comercio que solicitó el anonimato.

Se trata de una cuota sustancial, incluso mayor a los 1.1 millones de toneladas que Japón exportó hacia Estados Unidos en 2019, según datos del departamento de comercio.

La representante comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, destacó que el acuerdo “protegerá una industria estadounidense vital, a nuestros trabajadores y a sus familias”, y que nivelará la competencia con China.

“Este acuerdo, en conjunto con la resolución del año pasado con la Unión Europea, nos ayudará a combatir las acciones anticompetitivas y no comerciales de China en el sector siderúrgico, al tiempo que nos ayudará a acercarnos a la ambiciosa agenda climática global del presidente Joe Biden”.

Katherine Tai, representante comercial de Estados Unidos

En todo caso, el acuerdo no resuelve todos los problemas comerciales vigentes entre ambos países. Los gravámenes de 10% en exportaciones de aluminio de Japón todavía se mantendrán.

El ministro de Relaciones Exteriores japonés, Yoshimasa Hayashi, declaró el martes a periodistas que Japón “lamenta” que Estados Unidos “no haya tomado medidas para abordar” los aranceles sobre el aluminio.

Reconoció que Japón considera el anuncio de alivios arancelarios en el acero como un “paso adelante”, pero advirtió que su país “continuará presionando a Estados Unidos para lograr una resolución completa” del asunto.

La Alianza para la Manufactura Estadounidense (AAM) recibió con beneplácito el acuerdo, específicamente la disposición que garantiza que el acero importado debe ser “fundido y vertido” en Japón para que otras naciones no trasladen sus metales a través del país.

El acuerdo “reconoce el valor de la producción de acero para la seguridad económica y nacional de Estados Unidos“, resaltó en un comunicado el presidente de la alianza, Scott Paul.

La administración Trump se vio envuelta en varias disputas comerciales con aliados y adversarios por igual, y muchas de ellas seguían sin resolverse cuando Biden asumió la presidencia en enero de 2021.

Sobre el acero, el expresidente republicano justificó la decisión en su momento como una defensa de la industria siderúrgica estadounidense “diezmada por décadas de comercio desigual”.

Trump recurrió a la “sección 232” de la Ley de Expansión Comercial de 1962, que permitía limitar exportaciones que pusieran en riesgo “la seguridad nacional” de Estados Unidos.

Estas tarifas aduaneras provocaron la ira de los aliados de Washington, que tomaron medidas de represalia.

Entre las paces comerciales que trajo la administración Biden están un acuerdo que elimina aranceles a metales de la UE, del pasado octubre, y otro de este mes para retomar el comercio de mejillones, almejas, ostras y vieiras tras una suspensión de una década.