España levantará la semana que viene la obligación de llevar cubrebocas al aire libre como medida contra el coronavirus, continuando así la reducción de las restricciones a medida que los contagios retroceden lentamente en el país.

El Gobierno tiene previsto aprobar el cambio en la reunión semanal del Consejo de Ministros del martes y hacerlo efectivo dos días después, dijo Darias a la emisora de radio Cadena SER.

La medida se restableció a finales de diciembre para frenar la propagación de la variante ómicron del COVID-19.

“Dijimos que iba ser durante el tiempo estrictamente necesario”, dijo Darias.

Dado que los índices de contagio y otros indicadores han descendido durante varios días, el Gobierno considera que la situación del COVID-19 ha remitido, dijo.

España se suma a otros países europeos que han empezado a eliminar las restricciones relacionadas con el COVID. Las mascarillas de exterior ya no son obligatorias en Francia e Italia anunció el miércoles que publicaría un calendario para la eliminación progresiva de las restricciones.

Las autoridades regionales de las regiones del norte de Aragón y el País Vasco, así como las de las Islas Canarias, también han levantado algunas restricciones para socializar.

Aragón eliminó la norma que exigía un certificado de vacunación contra el COVID o una prueba de PCR para acceder a los bares y restaurantes y suprimió todas las restricciones de horario y capacidad. El País Vasco dejó de exigir el pase y Canarias permite ahora que los bares y restaurantes lo pidan de forma voluntaria.

Cataluña, la segunda región más grande de España, suprimió la exigencia del pase COVID hace una semana.

En las últimas dos semanas, la tasa de contagio por COVID-19 en España, medida en los últimos 14 días, ha ido descendiendo de forma constante hasta llegar a dos mil 421 casos por cada 100 mil personas el jueves, frente a los casi 3 mil 400 de principios de enero.

A pesar del aumento de casos entre noviembre y enero a medida que ómicron se extendía, los ingresos hospitalarios y las muertes siguen siendo muy inferiores a los observados en las primeras oleadas de la pandemia, gracias en gran parte a la elevada tasa de vacunación de España.

La cifra total de muertos por la pandemia en España se sitúa en 94 mil 040 y el número de casos en 10,2 millones.