Una “tregua” en la pandemia que puede llevar a una “paz duradera“. Así describió este jueves la OMS la situación sanitaria de Europa, donde varios países han empezado a levantar sus restricciones, gracias al alto índice de población vacunada y la escasa virulencia de la variante ómicron.

Dos años después de la irrupción de la pandemia de covid-19, Europa podría entrar pronto “en un largo periodo de tranquilidad”, dijo el jueves Hans Kluge, el director para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Es una ‘tregua’ que podría traernos una paz duradera”, comparó el responsable.

La organización argumenta que gracias al alto número de personas vacunadas, la menor gravedad de la variante ómicron y el fin del invierno, la región puede defenderse frente ante cualquier resurgimiento del virus mejor de lo que lo ha hecho desde 2020.

“Existe una oportunidad singular para tomar el control de la transmisión”, dijo Kluge.

Pero esta situación solo perdurará si la inmunidad se preserva, es decir si continúan las campañas de vacunación y se vigila la aparición de nuevas variantes, agregó el experto, pidiendo a los gobiernos que sigan protegiendo especialmente a la población más vulnerable.

La región Europa de la OMS incluye a 53 países, algunos de ellos situados en Asia central. En todos ellos los contagios se dispararon debido a la variante ómicron.

La semana pasada, la región registró cerca de 12 millones de nuevos casos, según las cifras de la OMS, el número más elevado desde el inicio de la pandemia hace dos años. Europa, según un recuento de la AFP basado en cifras oficiales, está a punto de llegar a los 150 millones de contagios desde el inicio de la pandemia.