En segundos un taxi, que brindó servicio por más de 10 años en la Ciudad de México, quedó hecho una hojalata inservible.

Es parte de los 228 autos que fueron chatarrizados como parte de un programa para renovar el parque vehicular.

Se trata de un plan para sacar de circulación vehículos contaminantes, y para fomentarlo, el gobierno de la Ciudad de México entrega apoyos económicos a los conductores para que puedan adquirir vehículos nuevos.

“El objetivo del programa evidentemente es renovar la flota vehicular de taxis. Para ello se dan apoyos económicos de 75 mil pesos para adquirir unidades altamente eficientes o de 100 mil pesos para híbridos o eléctricos, la condición es que las unidades tengan más de 10 años de antigüedad”

Lídice Rocha | Directora técnica y de órganos colegiados de la Semovi

Uno de los beneficiarios fue Jesús González; así le dio el último adiós al auto, que dice fue su compañero en las buenas y en las malas.

“Te duele. Es un compañero que anduvo contigo 13 años. Te agarraron lluvias, choques, asaltos, es más, inclusive tengo un balazo ahí en la guantera, y tengo la ojiva y tengo el casquillo”.

Jesús González| Taxista

Las unidades son destruidas en una planta ubicada en Ecatepec, Estado de México.

Antes de pasar a la zona de chatarrización, a los vehículos les es retirado el motor, el tanque de gasolina y las baterías para evitar alguna explosión, con un golpe de la maquinaria pesada termina la vida de estos taxis.

Sus fierros retorcidos serán procesados para reciclarlos.