El presidente de Brasil, Jair Bolsonarono necesitará someterse a una cirugía luego de que fue hospitalizado por una obstrucción intestinal, informó este martes el diario Folha de S.Paulo, que aseguró que está respondiendo bien al tratamiento.

Según Folha, el médico de Bolsonaro, Antonio Macedo, ha decidido mantener un tratamiento a base de antibióticos y una sonda nasogástrica. Macedo estaba de vacaciones en las Bahamas y llegó a Brasil el martes.

La última nota del equipo médico sobre el presidente brasileño, divulgada a última hora del lunes, decía que estaba mejorando y que no presentaba signos de fiebre o dolor abdominal, pero añadía que aún no se descartaba una operación.

  • El presidente de Brasil publicó una foto este lunes en la que se dejó ver desde la cama del hospital

Secuelas de puñalada en 2018

Bolsonaro, en el poder desde 2019, ya fue ingresado a mediados de julio para ser tratado por una obstrucción intestinal. En esa ocasión, permaneció cuatro días en el hospital y no precisó ser operado.

Debido a la puñalada que recibió en 2018, el gobernante ultraderechista pasó por al menos cuatro cirugías, entre ellas la colocación y posterior retirada de una bolsa de colostomía, que lo volvieron más proclive a sufrir trastornos intestinales.

La primera dama, Michelle Bolsonaro, publicó en Twitter un “agradecimiento por las oraciones y mensajes de cariño recibidos” por la hospitalización del presidente “tras el atentado que sufrió en 2018”. Y añadió: “Secuela que llevaremos el resto de nuestras vidas”.

“¡Gracias a Dios que mi padre está bien!”, expresó en la misma red su hijo mayor, el senador Flavio Bolsonaro, quien se manifestó indignado “por las mentiras de que Jair Bolsonaro tiene un discurso de odio, cuando en verdad es él quien es víctima del odio”.

Jair Bolsonaro se enfermó en sus vacaciones que causaron polémica

El presidente estaba de vacaciones desde el 27 de diciembre en el estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, donde se lo vio disfrutando de paseos en la playa, montando una moto de agua y en un parque de diversiones junto a su familia.

Durante su estancia en el litoral santa catarinense, Jair Bolsonaro fue blanco de duras críticas por disfrutar de sus vacaciones mientras el estado de Bahia (nordeste) era escenario de intensas lluvias que provocaron 25 muertes y grandes destrozos en decenas de municipios y carreteras regionales.