“Somos amigos de aquí, nos conocimos desde abajo. Uno aquí aprende a querer a las personas como su familia, venimos luchando dese allá abajo”.

María, migrante hondureña

Empacaron sus pertenencias y se tomaron una foto del recuerdo antes de dejar la Casa del Peregrino, en la alcaldía Gustavo A. Madero.

“Cuatrocientas cuarenta y dos personas de la caravana, casi, 59 se quedan en la Ciudad de México a hacer el trámite aquí“.

Nashieli Ramírez, presidenta CDH CDMX

Tras permanecer 10 días en la Ciudad de México, familias enteras en busca de un sueño agradecieron su estancia en la capital del país.

“Durante que estuvimos aquí nos trataron bien, nos dieron comida, ropa, calzado. Le damos las gracias a todos los mexicanos porque nos han apoyado mucho”. 

Mariley, migrante hondureña

Abordaron 12 autobuses hacia tres destinos: Ciudad Juárez, ChihuahuaHermosillo, Sonora; y Monterrey, Nuevo León.

“Cada persona que vaya a subir al autobús va a ser revisada por personal de Ciudad de México para que no subamos armas, objetos punzocortantes, cónicas y nada que ponga en riesgo a ustedes y a las personas”.

Personal del Instituto Nacional de Migración (INM) y también de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México supervisaron el abordaje de los migrantes. Una de las indicaciones fue que no se dividiera a las familias de ellos.

La Comisión de Derechos Humanos local afirmó que llegarán seguros a la frontera norte y podrán seguir hasta Estados Unidos.

“Se les va a dar la visa humanitaria que es una tarjeta que les permite trabajar, que les permite residir y transportarse libremente en el país cuantas veces quieran a los lugares que quieran pueden ir a su país de origen y regresar”.

Nashieli Ramírez, presidenta CDH CDMX

Los viajantes se despidieron de la Ciudad de México.

“Gracias, muchas gracias por todo… que nos aguantaron”. 

Migrantes se van de CDMX