El nuevo canciller de Alemania, Olaf Scholz, prestó juramento el miércoles ante los diputados del Bundestag, poco después de que lo eligieran como jefe de gobierno de la primera economía europea.

El socialdemócrata, que formó una coalición con los ecologistas y los liberales, toma el relevo de Angela Merkel, que se retira de la vida política tras 16 años al frente del país.

La ceremonia del miércoles en el Bundestag puso fin a 16 años de gobierno conservador bajo Merkel y allanó el camino para un gobierno de coalición proeuropeo que prometió impulsar la inversión verde.

Scholz, de 63 años, quien se desempeñó como vicecanciller y ministro de Finanzas en coalición con Merkel, obtuvo anteriormente una clara mayoría de 395 votos de los legisladores en la cámara baja del Bundestag.

¿Quién es Olaf Scholz, nuevo canciller de Alemania?

Con su manera realista y sensata, Scholz se ha posicionado como el sucesor natural de Merkel y un par de manos seguras para guiar a Alemania a través de desafíos que van desde abordar la crisis climática hasta lidiar con una Rusia más conflictiva y una China más asertiva.

Scholz es un negociador experimentado y un político veterano que, como secretario general del partido SPD desde 2002 hasta 2004, defendió las controvertidas reformas del mercado laboral y los recortes al bienestar social del ex canciller Gerhard Schroeder.

Como ministro de Trabajo de 2007 a 2009 en la primera coalición gobernante de Merkel, Scholz impulsó un generoso plan de trabajo a tiempo reducido, también conocido como Kurzarbeit, que ayudó a proteger a millones de trabajadores del desbordamiento de la crisis financiera mundial.

Después de ser uno de los principales de la ciudad portuaria del norte de Hamburgo entre 2011 y 2018, Scholz regresó a Berlín como ministro de finanzas de Merkel, un papel en el que se deshizo del objetivo de presupuestos equilibrados y permitió nuevos préstamos récord para proteger a las empresas y empleados del impacto. de la pandemia de coronavirus.

A nivel europeo, trabajó en estrecha colaboración con Francia y convenció a Merkel de que apoyara un Fondo de Recuperación Europeo financiado con deuda por valor de 800 mil millones de euros para ayudar a los estados miembros de la UE a los que más afecta el COVID.