El Senado de la República aprobó reformas a la Ley General de Salud para crear un nuevo agravante para quien o quienes sustraigan de forma indebida vacunas del Sistema Nacional de Salud, incluidas aquellas en el Programa de Vacunación Universal.

Apuntaron que tan sólo el año pasado, en plena pandemia de COVID-19 (coronavirus), el robo de medicamentos se disparó 82.5%; mientras que en lo que va de 2021, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha emitido cuatro alertas sanitarias por robo de medicamentos, entre los que se encuentran el robo de vacunas contra la influenza.

La reforma impone una pena de tres a 10 años de prisión y multas que van de los 9 mil a los 89 mil 620 pesos cuando las vacunas sustraídas tengan como propósito la inmunización en contra de un agente patógeno, y cuando sean de uso esencial.

Subrayaron que si en el robo está involucrado un servidor o servidora pública, se le aplicará una pena de cinco a 15 años de prisión, así como una multa que va de los 27 mil y hasta los 268 mil pesos.

La reforma fue aprobada por 81 votos a favor10 en contra y una abstención. La minuta fue turnada a la Cámara de Diputados para su trámite parlamentario.