Los países más industrializados del mundo prometieron mil millones de dosis de vacunas anti-Covid a los más pobres durante la cumbre del G7, un volumen considerado insuficiente por sus críticos, que atribuyen el desabasto del inmunológico al acaparamiento de Occidente.


Organizaciones como Oxfam y Human Rights Watch, al frente en la lucha por una distribución más justa de los inmunizantes, estiman que se necesitan 11 mil millones de dosis este año, el volumen que los grupos farmacéuticos aseguran poder producir en 2021.