Con un apretón de manos en Ginebra los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y de Rusia, Vladimir Putin, dieron inicio a una inédita Cumbre en la que abordarán temas importantes para ambas naciones.

Los dos presidentes llegaron con minutos de diferencia a la Villa La Grange, lugar del encuentro, y fueron recibidos por el presidente suizo Guy Parmelin.

El propio Parmelin pronunció unas palabras de bienvenida en calidad de anfitrión de la cumbre y después -y tras una foto conjunta- los dos líderes se retiraron a una de las bibliotecas de la villa para iniciar las negociaciones.

Se prevé que el primer encuentro Biden-Putin no sea del todo amistoso, sobre todo porque Rusia acaba de incluir a Estados Unidos en su lista oficial de “países hostiles”.

Tanto Washington como Moscú señalan que sus relaciones diplomáticas están en su punto más bajo. 

Ninguna de las dos naciones tiene un embajador en la otra y varios altos funcionarios rusos tienen sanciones por parte de Estados Unidos por diversas razones, desde la anexión de Crimea en 2014 hasta la interferencia en las elecciones estadounidenses.

Por el otro bando, dos exsoldados estadunidenses están ahora en prisiones rusas, acusados de espionaje.

A pesar de todo, estos dos hombres se van a reunir como líderes de sus respectivas naciones por primera vez y hay quien en Rusia lo ve ya como un gran logro.